Ejercítate con tu mascota: prueba el doga

Ahora la postura de “perro boca abajo” cobra un nuevo significado.
Si tienes en casa algún perro, probablemente te ha acompañado alguna vez a correr o andar en bici. Sales al aire libre, ambos se ejercitan y el vínculo con tu mascota se fortalece. Ahora bien, si lo tuyo es el yoga, también hay una forma en la que podrás practicarlo en cualquier sitio y en compañía de tu peludo compañero. Se trata del doga (yoga + dog, obviamente), una adaptación de ejercicios de yoga en el que el perro y el practicante forman equipo para tener una relajante sesión. No se trata, desde luego, que tu perro comience a realizar complicadas posturas, sino de que las personas puedan relajarse y practicar yoga mientras se aplican técnicas de masaje en el perro, ofreciendo así una forma ideal para habituar a nuestras mascotas a las caricias y a los estiramientos. Además comparten la actividad con otros perros, por lo que los beneficios son para ambos.

El objetivo del doga es crear una conexión profunda con nuestro perro y lograr una gran relajación. Los ejercicios practicados en las Asanas del yoga se combinan con otros de contacto con el perro, acompañados de música tranquila. La relación con nuestro perro mejora de una manera divertida y relajada, y le ayudamos a reducir el estrés que pueda tener, lo que resultará en que socialice mejor y se eviten problemas de comportamiento.

¿De dónde surge?
Esta actividad fue desarrollada por la profesora de yoga Suzi Teitelman en el año 2001 en Nueva York. Al intentar practicar yoga en casa frente a su perro, notó que éste se relajaba con mucha facilidad y que incluso trataba de imitar algunas de las posturas sobre la esterilla. Poco a poco, le fue incluyendo en su rutina, y al observar los resultados que obtenía decide incorporarlo a las clases que impartía, sumando a sus alumnos y sus mascotas en la iniciativa. Teitelman afirma que los beneficios son los mismos para el perro que para su dueño.

Una sesión para perros y amos
En cada clase, la esterilla es compartida por perro y dueño. Se divide generalmente de la siguiente manera:

1. Masajes y estiramientos suaves para el perro.
Ayudan a tranquilizar a los canes más nerviosos y les permiten alcanzar un estado de bienestar físico y mental. Lo preparamos para la actividad física, mientras le damos un masaje desde la cabeza hasta la cola, considerando sus reacciones para imprimir ritmo.

2. Posturas de yoga (asanas).
Se practican técnicas de respiración y se realizan diferentes posturas, generalmente 3 o 4. Se alterna el protagonismo de ellas entre las personas y los perros, con el objetivo de compartir la disciplina de manera progresiva.

3. Estiramientos.
¡Los perros también pueden sufrir lesiones! En esta fase se trabaja para evitar problemas musculares: lesiones, contracturas y agujetas.

4. Relajación final.
El momento favorito de las mascotas. Tumbados, se escucha música relajante mientras ambos se estiran y disfrutan de la tranquilidad, guiados por el monitor.

Beneficios humanos y caninos
La práctica del doga no sólo es benéfica para las personas, sino que también ayudará a tu perro de diferentes maneras:

  • Liberación de tensión muscular acumulada
  • Se fortalece el vínculo entre el humano y su mascota
  • Enseña a los perros a controlar sus impulsos, potenciando su concentración y obediencia
  • Permite desconectar y relajarnos junto a nuestro animal de compañía
  • Mejora la circulación y flexibilidad de los perros
  • Reduce el estrés del perro
  • Ayuda a la rehabilitación de perros lesionados, y ofrece ejercicio para mascotas viejas u obesas
  • Te enseña a ser paciente y constante

Hay que aclarar que esta actividad es un complemento, no una solución milagrosa. Si tu perro tiene problemas de conducta o es excesivamente nervioso, requerirás de otras herramientas para corregir y ayudarle a relajarse.

Yoga para todas las razas y tamaños
El doga puede ser practicado por cualquier tipo de perro, pero está claro que su tamaño influirá en las posturas que podamos hacer con él. Evidentemente, no es lo mismo cargar a un Labrador que a un Corgi… será mucho más fácil realizar las posturas con perros pequeños. Sin embargo, no importa la edad, tamaño, color, peso o raza del perro: se pueden aprovechar sus aptitudes y flexibilidad. Lo importante es controlar en todo momento que no le hacemos daño y que ambos disfrutan la actividad

¿Te ha convencido la vida dogui? Si en casa convives con una Kira o un Rocky, ponte los calcetines y busca un monitor que se dedique al doga. Además, podrás practicarlo en cualquier sitio, lo cual te da la oportunidad de disfrutar de los entornos al aire libre de tu ciudad y tener un momento de relajación. El mayor premio: ejercitarte en compañía de tu mascota.

Ejercítate con tu mascota: prueba el doga