Deporte femenino: toda una carrera de obstáculos

Las reglas del juego no aplican igual para todos

Tayla Harris, 22 años, estrella del fútbol australiano, nombrada en su primera temporada mejor jugadora de la Liga Femenina de Queensland de la AFL (QAWFL). También boxeadora profesional. Sin embargo, es más probable que la conozcas por la foto que la convirtió en víctima de acoso sexual en las redes.

Esta foto muestra a una mujer trabajando, con fuerza, con poderío. Una imagen que haría sentir orgulloso a cualquier deportista y que, efectivamente, hizo que todo el mundo supiera quién era Tayla Harris. Lamentablemente, la reacción que generó la fotografía no fue positiva, sino que desencadenó una ola de comentarios machistas y homófobos que hicieron sentir a Harris “abusada sexualmente”, en sus propias palabras.

Allison Stokke, 30 años, atleta de salto con pértiga. Cuando todavía era menor de edad y contaba con una prometedora carrera por delante, saltó a la fama por un artículo que destacaba sus méritos, y no precisamente los deportivos.

El bloguero neoyorquino Matt Ufford publicó esta imagen de Allison bajo el título «Pole Vaulting is Sexy, Barely Legal» (El salto de pértiga es sexy, apenas legal). De un día para otro, Stokke estaba en boca de todos, pero curiosamente nadie hablaba de su talento, sino que todos destacaban sus atributos físicos. La viralidad del asunto desmoronó a una joven Allison, que vivió una fuerte crisis y cada vez se vio más alejada del salto de pértiga. «Trabajé muy duro por el salto con pértiga […], y es casi como si eso no importara. Nadie lo ve. Nadie me ve realmente” declaró Allison Stokke.

La lista de mujeres a las que se le valora más por su físico que por su trabajo no es corta. Las deportistas están sometidas a una fuerte cosificación e hipersexualización. El problema no es pequeño: las jóvenes que se sienten rodeadas de mensajes sexuales sobre su físico, pueden desarrollar una falta de seguridad y un sentimiento de obligación a que su cuerpo cumpla con unos ideales y cánones estéticos impuestos, como explica Amàlia Gordóvil, profesora de Psicología y Ciencias de la Educación (UOC).

El camino hacia el éxito deportivo es una verdadera carrera de obstáculos para las mujeres que empieza desde que son niñas. El 80% de las menores no realiza la actividad física mínima recomendada por la OMS. Cuando ya son adultas, las deportistas tienen sueldos más bajos que sus equivalentes masculinos y peores condiciones legales en cuanto a contratos y patrocinios. Las que superan las primeras trabas y consiguen dedicarse al deporte, tienen menor cobertura en medios de comunicación (en España, solo el 5% del espacio de la prensa deportiva está dedicado a mujeres deportistas). Y si tienen la suerte de que los medios les dediquen un espacio, como en el caso de Harris y Stokke, pueden verse sometidas a toda clase de juicios sobre su físico. Es innegable que en el ámbito del deporte, como en muchos otros contextos, los roles de género se perpetúan.

Esta semana y, en especial este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en Everywhere Gym, queremos pararnos a pensar qué podemos hacer para eliminar la injusta brecha de la desigualdad de género en el deporte. Pero sobre todo, queremos felicitar y expresar nuestra admiración a las mujeres que entrenan y luchan por cambiar la historia del deporte femenino. ❤️

Deporte femenino: toda una carrera de obstáculos